Restauración Integral
Se trata de superficies marismeñas encerradas por diques que salvaguardan los procesos de las tradicionales explotaciones salineras de la Bahía. Las salinas constituyen parte importante de la historia y la etnología de esta aglomeración urbana. Cabe destacar como valor propio de esta unidad su “artificialidad”: Las salinas son consecuencia de una roturación y, por tanto, un paisaje creado y dibujado por el hombre.
LA CASA SALINERA
La mayoría de las casas salineras que adornan el paisaje de la bahía gaditana se construyeron sobre el siglo XVIII, época que coincide con el florecimiento y auge de la extracción de sal. Hoy sus restos se funden y mimetizan en el propio paisaje, significándose como un elemento fundamental de éste. Ahora, perdida la funcionalidad y desaparecidas las razones que llevaron a su construcción, la mayoría languidecen y desmoronan ante la mirada del visitante.
La propuesta busca potenciar las sensaciones, donde la arquitectura y los espacios actúan como traductor de emociones. Esta tiene componentes sensibles y espirituales, y se expresan a través de sus muros, de sus historias y de sus vivencias.Estos espacios se relacionan con su entorno, se mimetizan con lo que les rodea, difuminando los límites. Son espacios que te reencuentran, te recogen, te protegen, te guardan, te prestan sus silencios, sus murmullos,… espacios para el deleite.
Se piensa que esta antigua casa salinera sea sugeridora de emociones, que recuerden al pasado, y que disfruten del paisaje presente. Se ha respetado la casa salinera, siendo necesaria una transformación de su cubierta, dado su estado ruinoso. Se pretende de modo poético que esta nueva cubierta, recuerde a las montañas de sal que se acumulaban antaño, en este entrañable salero.
Todos sabemos a sal, todos sabemos a-mar…





























































